En octubre y con menos etapas de lo habitual, La Vuelta 2020 echaba a andar en Irún.
Batalla desde el primer minuto con Roglič retomando el guion de 2019.
Pamplona - Lekunberri: escapada marca de la casa a cargo de Wellens (Lotto Soudal), dos de dos en fugas, en su estreno en La Vuelta.
Era Urbasa el punto elegido por Movistar para tensar la carrera anulando la escapada antes de comenzar la ascensión a San Miguel de Aralar.
Un Marc Soler desatado ponía el broche a la labor realizada por la escuadra navarra sumando la primera victoria para el equipo después de ocho meses.
Con salida en Soria y meta en Ejea de los Caballeros, la cuarta etapa de La Vuelta se resolvía en volata con un pelotón totalmente compacto.
Huesca - Sabiñánigo: etapa íntegra en territorio oscense con una escapada de la que Wellens, de nuevo al ataque, salió victorioso.
El repunte de contagios por COVID-19 obligaba a anular el paso a Francia previsto para la sexta jornada. Biescas - Sarrios (Aramon-Formigal), con doble paso por el alto de las Margas, Petralba y Cotefablo, era el recorrido elegido. 
En la memoria de muchos aquella jornada de La Vuelta 2016 donde Froome (Ineos Grenadiers -por entonces SKY-) perdió toda opción a la general aislado de inicio en un ataque orquestado por Tinkoff  (Alberto Contador a la cabeza) y Movistar Team (con Nairo Quintana, segundo aquella jornada).
La de 2020 no fue menos.
La lluvia y el frío, perfectos aliados para los Izaguirre (Astana), hicieron acto de presencia.
Los ormaizteguiarras fueron los dominadores desde la escapada. El mayor, Gorka, aprovechaba las bajadas para abrir distancia comenzando la última subida en solitario. Neutralizado a falta de 7 kilómetros, su hermano, Ion, lo probaba en las primeras rampas de Sarrios para plantarse en meta con margen suficiente como para celebrar la victoria.
Doble disfrute también para Jorge Arcas (Movistar Team). El serrablés volvía a pasar alado de casa y lograba filtrarse en la fuga del día con familiares y amigos siguiéndolo de cerca.
Roglič (Jumbo-Visma) protagonizaba el susto de la jornada. Durante el descenso de Cotefablo el esloveno no se hizo con su chubasquero teniendo que remar a pie de Portalet para conectar con el pelotón principal.
Además, tuvo que lidiar con unos Carthy, Carapaz y compañía dispuestos a ponerle en aprietos. El ecuatoriano logró arrebatarle el rojo al vencedor de la pasada edición yéndose a la jornada de descanso con una renta de varios segundos.
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